El octavo chakra! Todo lo que tienes que saber del chakra lunar

¿Quién no ha soñado alguna vez con la “fuente de la eterna juventud” y ha deseado hallarla? Como en la mayor parte de las sagas y mitos, asimismo hay un núcleo de veras en esto. Para esta fuente de la juventud, la vitalidad y la salud se halla en el Chakra Bindu – uno de los más enigmáticos y notables centros de energía en el cuerpo humano.

Todo sobre el Bindu chakra

El chakra Bindu se halla bajo el chupete que la mayor parte de la gente tiene en la parte trasera de su cabeza. Anatómicamente está ubicado donde se hallan los huesos de la espalda y los lados del cráneo (el occipucio y el parietal).

La dirección de la corriente de energía galáctica que fluye cara el Chakra puede verse bastante meridianamente en este punto. Ciertas personas tienen 2 “chupetes”, lo que señala la existencia de 2 centros de energía. Estas personas de manera frecuente tienen una vitalidad y inventiva inusuales, mas por otra parte asimismo pueden agacharse cara la hiperactividad y el nerviosismo extremo.

En estos casos, el procedimiento descrito más adelante en este capítulo puede asistir a compensar el flujo de energía nuevamente.

Características del chakra lunar

En la mayor parte de los libros de Yoga no se mienta el Chakra Bindu, mas en el Tantra Yoga se le da suma importancia a los efectos curativos y rejuvenecedores de este Chakra.

Mientras que este centro de energía “duerme” es afín a un punto, mas cuando se lúcida su energía empieza a fluir o bien a “gotear”. El chakra Bindu genera efectos realmente sorprendentes. Es un “hospital” que mejora la salud física, psíquica y espiritual, y por ende es una valiosa ayuda en nuestro viaje espiritual. Asimismo ayuda a aliviar nuestras emociones y trae armonía y una sensación de bienestar.

octavo chakra

Con la ayuda de este Chakra somos capaces de supervisar el apetito y la sed y superar los hábitos alimentarios no saludables.

La concentración en el chakra Bindu asimismo puede ser ventajosa para la depresión, el nerviosismo, la ansiedad y la opresión en el corazón. Una leve presión con la uña en el lugar del chakra Bindu da sitio a una sensación espontánea de dicha que se extiende al corazón. E

n el momento en que un pequeño está inquieto y no se duerme, es recomendable masajear suavemente el chakra Bindu con movimientos circulares a lo largo de unos minutos.
Mas el efecto más importante del Chakra Bindu es la producción de AMRITA, el néctar de la inmortalidad.

Al comienzo del Mantra de la Paz se dice:

ASATO MĀ SAT GAMAYATAMASO
MĀ JYOTIR GAMAYAMRITYOR
MĀ AMRITAM GAMAYA

Llévanos de la irrealidad a la realidad
Llévanos de la obscuridad a la luz
Llévanos de la muerte a la inmortalidad.

En el nivel físico esto quiere decir que con el despertar del Chakra Bindu la Glándula Pineal, que está conectada a este centro, se activa.

Esta glándula emite una hormona que tiene una repercusión de “fuente de la juventud” tanto en el cuerpo como en la psique. De ahí que los Rishis le dieron el nombre de “Amrita”, néctar de la inmortalidad. Cuanto más activo se vuelve el chakra Bindu, más en abudancia fluye esta hermosa Amrita.

Se afirma en las viejas escrituras que una sola gota concentrada basta para hacer medrar nuevos brotes en un pedazo de madera seca, y devolver al fallecido a la vida.

En Āyurveda este néctar vivificante se conoce como Sanjīvini Bhuti . Hay Yoguis que no comen comestibles y se nutren solamente del néctar del chakra Bindu. Si fuésemos capaces de usar este elixir de la vida para nuestro cuerpo no solo alargaríamos nuestra vida sino asimismo gozaríamos de una salud perfecta.

Mas, desgraciadamente, este bello néctar en general gotea de manera directa en el fuego del Chakra Manipūra (Jatarāgni) y se quema antes que se desarrollen sus efectos.

Por medio de ciertas prácticas de Yoga podemos lograr el éxito en la atrapa de las gotas de néctar en el Chakra Vishuddhi y el suministro del cuerpo. El Vishuddhi Chakra es quien se encarga de la purificación y desintoxicación del cuerpo de producirse un desequilibrio en exactamente el mismo debido a substancias dañinas.

En la Gheranda Samhitā (Versículos veintiocho-treinta) está escrito:

“El Sol está en el ombligo y la Luna en la cabeza. El néctar que viene de la luna es consumido por el sol, y la fuerza de vida se consume gradualmente de esta forma.”

Acá la luna representa el chakra Bindu y el sol el chakra Manipūra. Debido a que el néctar del Bindu Chakra es continuamente destruido en el fuego del Manipūra Chakra nuestro cuerpo es susceptible a la enfermedad y sigue deteriorándose con el avance de la edad.

En verdad, el Ātmā es inmortal, mas en esta existencia terrenal estamos ligados al cuerpo mortal. Solo en este cuerpo tan débil podemos lograr la realización y la liberación espiritual (Moksha). Por ende, los yoguis se esmeran por sostener su cuerpo sano a lo largo del mayor tiempo posible a fin de que puedan llenar su desarrollo espiritual en la presente vida.

Y de ahí que que los Rishis, en la antigüedad, procuraron métodos por los que este valioso néctar podía ser recogido en el cuerpo y sus beneficios usados. Descubrieron que podían supervisar el flujo de néctar con la ayuda del chakra Vishuddhi y la lengua.

La lengua tiene centros de energía sutil, cada uno de ellos de los que se conecta a una parte concreta del cuerpo o bien órgano. Udāna Prāna, una de las 5 primordiales Prānas (fuerzas vitales), trabaja en el Vishuddhi Chakra y este Prāna Vayu activa los músculos de la garganta que controlan la deglución de los comestibles. Udāna Prāna asimismo dirige la energía a la cabeza.

Cuando el néctar se sostiene de manera firme en el Chakra Vishuddhi y también influido por Udāna Prāna su efecto se pone en marcha. La manera en que marcha es afín a la de la homeopatía; y como la medicina homeopática, sus efectos ventajosos se extienden por todo el cuerpo mediante los canales de energía saliente de la lengua.

¿Mas de qué forma podemos capturar este hermoso néctar con la lengua? Mediante una técnica famosa como Khecharī Mudrā , que se describe en el Hatha Yoga Pradipikā. En esto la lengua se enrolla cara atrás tanto como resulte posible hasta el momento en que la punta de la lengua llega de manera profunda a la cavidad faríngea. Entonces el néctar que gotea del chakra Bindu puede ser atrapado.

Para poder echar la lengua cara atrás lo bastante, es esencial cierta práctica. Los yoguis consiguen esto estirando esmeradamente el tendón bajo la lengua, alargándolo gradualmente mediante un suave tirón. De este modo la punta de la lengua puede por último lograr la campanilla.

Las ventajas de Khecharī Mudrā se fortalecen cuando se efectúa así como Ujjāyī Prānāyāma y Jālandhara Bandha (Chin Lock).

Ujjāyī Prānāyāma es una técnica de respiración con concentración en el proceso de respiración en la garganta. La garganta se contrae sutilmente a fin de que el aire que fluye a través de ella genere un sonido suave, como en el sueño profundo. Por medio de Jālandhara Bandha el flujo de energía se interrumpe concisamente y el Prāna se sostiene en la garganta .

Otra práctica muy eficaz es Viparitkaranī Mudrā , que ha sido traducida como “La Pose de Regeneración de Energía” en el sistema de “Yoga en la Vida Diaria”. La razón de esto es que el néctar fluye cara la garganta en esta situación invertida y por consiguiente se evita que se queme en el Chakra Manipūra.

Símbolos y colores del Chakra Bindu

El símbolo del Chakra Bindu es la LUNA, con lo que asimismo se conoce como Chandra Chakra (Centro Lunar). En el Universo interno, que es visto por nuestro ojo interno en la meditación, el Chakra Bindu semeja tener una abertura circular con un párpado que lo cubre prácticamente absolutamente, y desde acá reluce alguna luz mediante un pequeño hueco.

Este rayo de luz que es la emanación del brillo del Ser en el Chakra Sahasrāra es afín en apariencia a la delgada media luna nueva. Si el Chakra Bindu está totalmente despierto y abierto, reluce con un brillo plateado, como la Luna Llena.

La luna es un símbolo de perfección, néctar y energía. La naturaleza recibe de la luna la vida Prāna que deja que todo medre y prospere, en tanto que la luz de la luna asimismo es esencial para el desarrollo de las plantas y la maduración de los frutos, no solo la luz del sol.

En el Bhagavad Gita (15/13) el Señor Krishna dice:
“Cuando vengo a la tierra, conservo todos y cada uno de los seres mediante mi poder de dar vida. En el momento en que me transformo en la luna dadora de néctar, comestible la flora.”

La luna es el símbolo del Señor Shiva, y el mantra del chakra Bindu es AMRITAM – Soy inmortal. Al final del Mantra de la Paz cantamos:

OM TRYAMBAKAM BHANDANĀN SUGHANDHIM
BHANDANĀN PUSHTIVARDHANAMURVĀRUKAMIVA MRITYOR YAJĀMAHE YAJĀMAHE

OM mi venerado, el Señor de 3 ojos Shiva, que es omnipresente 
Que nos alimente y nos bendiga con salud. Que sus bendiciones nos liberen
y nos lleven a la inmortalidad.

Este Mantra es conocido como MAHĀ MRITYUN JAYA MANTRA – el glorioso Mantra de la victoria sobre la muerte.
Que la luz de Shiva llene nuestra conciencia. Que el néctar de la inmortalidad se extienda y expanda nuestro espacio interior (Chidākāsha).

Por medio de este néctar todos y cada uno de los chakras se ponen en armonía. El temor, la tristeza, la ira, el resquemor y otras emociones que generan enfermedades se liberan en la vibración sanadora de este Mantra. Que propague la olor, la armonía, el amor, la dicha y la satisfacción por todo el planeta.

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