Anahata ▷ Chakra del corazón ▷ Cuarto chakra

El Chakra Anāhata es uno de los más hermosos y ricos, y nos invita a vivir más tiempo en sus inacabables tesoros de exquisitos sentimientos y experiencias. Está ubicado en la zona del corazón, en el centro del pecho, y de ahí que se le conoce asimismo como el Centro del Corazón. Y no es sin razón que el corazón es considerado como el símbolo del amor, en tanto que el Anāhata Chakra es la sede del amor.

Todo sobre el chakra del corazón

Como el amor es infinito, asimismo lo es el Chakra Anāhata. Y la extensión del brillo del Chakra Anāhata depende de la profundidad de nuestras relaciones. Cuando nuestro corazón se abre al amor divino, nuestro amor se vuelve infinito. Hallamos abundantes refranes de empleo general sobre la naturaleza ilimitada del Chakra Anāhata: “Tener un enorme corazón”, “un corazón tan profundo como el océano” y “tener un sitio en el corazón para todos”.

Decir “Te amo y siempre y en toda circunstancia pienso en ti” con el intelecto solo son palabras vacías. Para mandar verdaderamente sentimientos de amor a alguien debemos abrir el chakra del corazón y dejar que el amor y la luz irradien desde nuestro interior.

El próximo acontecimiento se describe en el Rāmāyana :
Hanuman, el enorme devoto de Lord Rāma, de forma frecuente afirmaba a la gente que Lord Rāma y su amada esposa, Sītā, estaban sentados en su corazón. Cuando alguien hizo ciertos comentarios incrédulos y guasones sobre esto se sintió herido por estas dudas y exclamó: “¡Puedo demostrar que digo la verdad!” Y con eso se sujetó el pecho con las dos manos y lo abrió… y allá, en su corazón, se podían ver verdaderamente las imágenes vivas de Rāma y Sītā.

El Chakra Anāhata es nuestro templo interior en el que radica el divino Ātmā, “la llama de la vida”. La Auto-realización, asimismo famosa como la Realización de Dios, implica el reconocimiento de nuestro Ser, el Ātmā. Para enseñar que algo nos pertenece o bien nos concierne, de manera espontánea señalamos el centro del pecho, el lugar del Chakra Anāhata. Absolutamente nadie apunta a la cabeza, el estómago o bien cualquier otra una parte del cuerpo. Esto muestra meridianamente que nos identificamos de manera espontánea con el Ātmā en el centro del corazón.

En el Chandogya Upanishad está escrito:
“En el centro del cuerpo hay un pequeño santuario rodeado por una pared con once puertas. Escondo en el santuario florece un Loto, y en este hay una pequeña, pequeña habitación.”
¿Qué es lo que significa esta pequeña habitación en el corazón del Loto? Es el Ātmā, nuestro auténtico Yo. El Ātmā es parte de Dios. Es pura, inalterable, Conciencia Infinita. Es Eterna, No nacida y también Inmortal, y existe en todos y cada ser vivo. Como todo el árbol ya está contenido y presente en una semilla, la esencia de todo el universo existe en el centro del Chakra del Corazón. Hay que aceptar que no podemos verlo – aun si el corazón es diseccionado y examinado bajo un microscopio no podemos rastrear esta “pequeña habitación en el Loto del corazón”.

El Jīvātmā vive alegremente en el sentimiento liberado del amor divino y la dicha divino cuando ha encontrado su camino cara su auténtico Ser en el Chakra Anāhata. Los bhakti yoguis, en especial, que prosiguen el camino de la devoción a Dios, continúan acá por un buen tiempo. En el espacio infinito del corazón están continuamente descubriendo algo nuevo, alucinante y atrayente. Mas el Chakra del Corazón no es la meta final. De ahí que es preciso proseguir por el camino cara el conocimiento de Dios y la Realización de Dios conforme con las enseñanzas de Gyāna Yoga.

A lo largo de un viaje en tren viajamos por medio de diferentes paisajes. Gozamos de las escenas de bellos pueblos, bosques, prados, montañas y lagos – mas los dejamos pasar sin parar por el hecho de que deseamos lograr nuestro objetivo. Y precisamente de igual modo debemos proseguir nuestro viaje mediante los Chakras y estimar el Chakra Anāhata como una estación más de las muchas que hay en el camino, sin dejar que los exquisitos sentimientos, visiones y fantasías que nos hallamos acá nos detengan.

Anāhata significa “infinito” y “progresivo”. En el Chakra Anāhata escuchamos Anāhata Nāda, el incesante y esencial sonido del Cosmos, la eterna vibración del Ser. Su sonido es SO HAM – “Que soy, soy Eso”. Lo percibimos como una sutil armonía rítmica afín a un latido de corazón, mas considerablemente más suave y fantástica.

El versista, Srī Kabīrdās, se inspiró en esta armonía en el corazón para redactar el próximo verso:
“La flauta del infinito se toca sin fin, y su sonido es el amor.
Cuando el amor renuncia a todos y cada uno de los límites llega a la verdad.”
Para percibir el sonido del Sí mismo, es esencial la contemplación ininterrumpida conectada con una conciencia finísima. Somos capaces de probar esto cuando somos siendo conscientes del Mantra SO HAM día y noche sin interrupción. Con cada respiración, por ende cuando menos veintiuno veces en veinticuatro horas, el sonido del SO HAM repiquetea dentro de nosotros. El flujo de la respiración genera el sonido SO con la inhalación y HAM con la exhalación. Mas si perdemos el contacto por una sola respiración, el sonido de Anāhata vuelve a desaparecer.

Por una parte experimentamos exquisitos y felices sentimientos en el Chakra Anāhata, mas por otra parte es exageradamente simple desequilibrarse en este Chakra. Si la psique y la conciencia no son puras, pensamientos y sentimientos falsos, ideas fijas y complejos que nos afectan física y psíquicamente brotan en el Chakra Anāhata. En lo profundo del corazón nos hallamos con numerosas experiencias no procesadas y Karmas del pasado, que descansan en el subconsciente.

Todos llevamos profundas y dolorosas heridas de decepción dentro de nosotros mismos. Las heridas espirituales son considerablemente más bastante difíciles de curar que las físicas. Pueden ser sencillamente abiertas nuevamente y arrastrarnos a un remolino de emociones. En tal situación es mejor retirarse del planeta exterior por un corto tiempo y meditar en el interior. De este modo podemos reunir nuevas fuerzas, y con la ayuda de Gyāna (sabiduría) regresar a hallar el equilibrio interior.

Cuanto más se abre el Centro del Corazón, más fuerte y de forma profunda sentimos el dolor espiritual – mas podemos estar seguros de que por último se disolverá en la luz del amor y la sabiduría. En consecuencia, no debemos olvidarnos de sostener la puerta de nuestro corazón abierta. Pues cuando sostenemos el corazón cerrado por temor a nuevas heridas, simultáneamente bloqueamos nuestros sentimientos y también impedimos que sean asimilados o bien expresados.

De ahí que el Chakra Āgyā debe desarrollarse de la mano del Chakra Anāhata a fin de que los sentimientos emergentes puedan ser analizados y controlados por Viveka (discriminación) y Buddhi (intelecto) – no a través de duras críticas o bien reproches sino más bien con entendimiento y perspicacia cariñosas, que curan y resuelven. En el Chakra Anāhata somos capaces de expandir nuestros sentimientos hasta el infinito, mas en el Chakra Āgyā los elevamos a un nivel más alto de conciencia.

Abrir el Chakra Anāhata en el sentido espiritual significa la realización del amor divino que todo lo engloba, libre de la caprichosidad de las emociones mundanas.

Cuando la fuerza de vida fluye dentro de nosotros sin obstáculos y en armonía, nos sentimos ligeros y felices. La dicha significa estar en completo equilibrio. Cuando estamos libres de temor y tensión el Chakra del Corazón se abre y también da sentimientos agradables y fuerza interior. Esta fuerza sana las heridas internas y nos deja olvidar el dolor y lo desapacible del pasado.

Mas, desafortunadamente, este sentimiento de dicha es transitorio. Se relaciona solo con los niveles físico y psíquico. En verdad, experimentamos Ānanda (dicha), mas aún nos falta Sat (verdad, realidad) y Chit (conciencia). En el corazón somos capaces de percibir nuestra realidad interior y la belleza del Ser, mas somos inútiles de sostener este estado de manera permanente. En estos fugaces instantes de dicha somos siempre y en todo momento siendo conscientes de que todavía no hemos alcanzado nuestra meta. No obstante, no debemos descorazonarnos, en tanto que va a llegar el día en que nos establezcamos de manera permanente en el Sí mismo divino, y entonces no vamos a poder regresar a atemorizarnos ni a sentirnos heridos.

En el Bhagavad Gita el Señor Krishna afirma (2/58):
“Un yogui tiene los sentidos bajo control y es capaz de retirarlos o bien expresarlos a voluntad como una tortuga es capaz de extender o bien retirar sus extremidades”.

Para cumplir con sus deberes en el planeta, los yoguis dirigen su atención a los temas mundanos. Mas si desean ponerse en contacto con su auténtico ser, retiran su atención cara adentro. No se identifican con el cuerpo, los pensamientos o bien los sentimientos, y de ahí que que continúan internamente sin ser tocados por las defraudes y las heridas del planeta.

2 inconvenientes concretos que hallamos en el Chakra Anāhata son el apego y la dependencia del planeta. De manera frecuente sentimos que estamos atados a alguien mas no necesariamente estamos felices con la relación. Un vínculo comunitario se puede hallar en todas y cada una partes en la naturaleza y es esencial para el mantenimiento del orden social. Mas si hemos cumplido con nuestros deberes en la vida y aún somos inútiles de liberarnos de la incesante preocupación de la familia y las posesiones, esto señala un falso sentido de apego. Y, además del ego, este es uno de los mayores obstáculos en el camino espiritual.

cuarto chakra

¿De qué forma podemos reconocer si nuestros sentimientos expresan dependencia o bien amor auténtico? Hay una prueba muy simple para esto:
• El amor trae alegría, no tristeza
• El amor muestra entendimiento y no provoca discusiones.
• El amor da seguridad y no demanda nada.
• El amor otorga la libertad y no conoce los celos.

Del mismo modo que el cariño ególatra, los sentimientos de resquemor y venganza asimismo son géneros de apego que nos unen. El cuerpo muere, mas el apego no desaparece y nos anuda a lo largo de múltiples vidas. La causa de todos y cada uno de los inconvenientes es MAMATĀ , apegado a “lo mío”. Mamatā es una fuerza fuerte y vinculante que nos atrae cara nuestros deseos y esperanzas. Mamatā se aferra a nosotros como una sanguijuela y absorbe nuestro poder espiritual. Sus compañeros son ĀSHĀ (esperanza/expectación) y TRISHNĀ (“sed” – deseo, deseo). Mientras que estos existan dentro de nosotros no vamos a poder lograr nuestro objetivo. La próxima historia lo muestra claramente:

Un Profesor se aproximó una vez a un granjero para recordarle su auténtico deber en la vida. Le dijo: “Ahora que tu hijo ha crecido y se ha hecho cargo del trabajo de la granja, es hora de que dediques tu vida a tu perfección espiritual.” Mas el granjero, que se aferraba de manera firme a su familia y sus posesiones, respondió. “Aún es demasiado pronto. Deseo aguardar hasta el momento en que mi hijo se case y tenga un heredero, y entonces voy a venir a , Profesor”.

Múltiples años después el Profesor visitó al granjero nuevamente. Mientras, habían nacido múltiples nietos, conforme afirmó el Maestro: “Ahora que tu casa y tu granja están seguras, puedes venir conmigo.” Mas como anteriormente, el granjero se negó apasionadamente, diciendo: “¿No ves que me precisan? ¿Quién va a cuidar de mis nietos cuando los jóvenes estén trabajando en el campo?” Conque el Profesor se fue solo otra vez.
Poco después el granjero murió y debido al fuerte apego a su familia nació nuevamente como ternero en su granja y medró en un fuerte toro que fue empleado por el joven granjero para cultivar los campos. Cuando el Profesor volvió a visitar el pueblo, reconoció al granjero en forma de animal y se ofreció nuevamente a llevarlo con él. Mas como siempre y en todo momento, el granjero no estaba dispuesto para esto. “¿Qué haría mi hijo sin mí? Ha comprado un nuevo campo y no tiene ningún otro animal de tiro”.

Exhausto por el duro trabajo, murió tras unos años y, por su parte, volvió a nacer en su vieja granja, mas esta vez como un cánido. Vigilantemente hizo sus rondas por la finca. No obstante, cuando deseó acercarse a sus nietos fue perseguido por su hijo, que aun le tiró piedras, si bien su familia le trató bien en todos los otros aspectos. Todavía de este modo, no pudo superar su apego y también ir con el Profesor cuando volvió a visitar el pueblo. “¿Quién cuidaría la casa si fuera?” se preocupó. “Sería un blanco simple para la chusma y los ladrones.”

Y de esta forma fue. Un año tras otro el Profesor llamó al granjero que, debido a su apego, prosiguió hundiéndose en niveles poco a poco más bajos de conciencia a lo largo de múltiples vidas. Se transformó en una víbora y por último en un verme que se extinguió en el establo de su vieja granja. Todavía sin ser desequilibrado por estas transformaciones externas, su apego interno a sus familiares y a su granja continuó, impidiéndole continuar al Profesor y también ir cara Dios.

Un Profesor tenía el hábito de reiterar solo 2 palabras en su Satsang – Recortar y unir. De esta forma expresó que primero debemos recortar nuestras viejas relaciones mundanas frecuentes para poder unirnos con Dios. Como las semillas mueren en la tierra para germinar, debemos primero abandonar y desprendernos de todo para lograr nuestro objetivo.

chakra corazon

La dependencia es la causa de la mayor parte de los males. De la dependencia brotan esperanzas y demandas, y estas por su parte dan sitio a la ira. Nos enfurecemos si alguien nos rechaza algo que deseábamos o bien si nos quitan algo de lo que dependemos. Si no nos purgamos de estos impulsos impuros de emoción que se producen en los Chakras inferiores, podemos regresar a perder todo cuanto hemos ganado a través del esmero espiritual y la gracia del Líder, como muestra la próxima parábola:

En la selva vivía un yogui que tenía muchos siddhis, y en su cabaña vivía un ratoncito que estropeaba diariamente con pequeñas tetas. Un día el ratón se lamentó: “Profesor, soy tan infeliz”. “¿Qué te hace infeliz, ratoncito?” preguntó el Profesor. “Me atemoriza el gato que deambula por tu cabaña”, chirrió el ratón. El Profesor dijo: “No precisas vivir más con temor, te transformaré en un can.” Mas un día el can corrió cara el Yogui ladrando y tremiendo de agitación. “Profesor, estoy horriblemente atemorizado por el hecho de que hay un tigre gigante deambulando por el bosque.” “Te transformaré en un león”, decidió el Profesor, “entonces no debes temer más al tigre”.

Conque por la gracia del Profesor un pequeño ratón se transformó en un poderoso león. Un día el Yogui pateó una piedra y padeció una pequeña herida. Sin pensarlo nuevamente se acostó de noche y se fue a dormir. Atraido por el fragancia de la sangre el león se aproximó y lamió la herida abierta del Yogui. El Yogui fue a aproximar la pata mas el león la mantuvo de manera firme con su pata, gruñendo, y un peligroso brillo relució en sus ojos. Olvidó todo cuanto el Profesor había hecho por él, que su grandiosidad y poder habían sido dados por el Profesor. El instinto predador se impuso. El Profesor reconoció esto, y con un movimiento de su mano transformó al león en el pequeño ratón que había sido.

La renuncia más esencial es la renuncia interior (Vairāgya). Por delante de todo lo demás, renuncie a sus cualidades negativas y a sus hábitos perjudiciales, y suprima los escollos del ego, la ansía, las riñas y la hostilidad que se hallan en su viaje interior.

Símbolos y colores del chakra del corazón

Los mayores obstáculos internos que nos bloquean y no nos dejan avanzar, proceden del inconsciente, y en consecuencia impiden un enfoque racional. Una técnica eficaz y útil para llevar luz a las fisuras ocultas de nuestra mente es la “Meditación de Auto-Investigación” contenida en el sistema “Yoga en la Vida Diaria”.

Dejarlo ir es realmente difícil para todos . Da sitio al temor y a la actitud protectora en nuestro interior por el hecho de que dependemos de nuestros hábitos si bien nos hagan daño o bien nos ocasionen dolor. Pensamos que vamos a perder nuestra identidad, nuestro propósito en la vida, mas es precisamente lo opuesto.
• Vairāgya nos libera del temor y la pena
• Vairāgya significa querer a todos
• Vairāgya es el amor.

Hallamos un Lotus con 12 pétalos en el chakra de Anāhata. Los pétalos representan los 5 Prānas y los 5 Upa Prānas (o bien expresado de otra forma – los 5 Gyāna Indriyas y los 5 Karma Indriyas ), así como Emanas y Buddhi. En este contexto Emanas indica la predisposición y Buddhi la capacidad intelectual.

Los 12 pétalos asimismo representan las 12 cualidades más esenciales que podemos desarrollar en el centro del corazón:
Alegría, paz, amor, armonía, dicha, claridad, pureza, compasión, entendimiento, perdón, paciencia y bondad.
Vivir con un corazón abierto y cariñoso significa despertar y cultivar estas 12 cualidades. Cuando rociamos el Loto del Chakra Anāhata con el agua del Bhakti (devoción) estos 12 pétalos florecen en la flor divino del amor universal, cuya olor recrea a todos.

El Chakra Anāhata es asimismo conocido como CHINTĀ MANI pues nos da el don de expresar nuestros pensamientos y sentimientos en palabras, imágenes o bien armonías emocionantes. Cuando estamos en el Chakra Anāhata nuestras percepciones se vuelven más finas y comprensivas. Los talentos artísticos y las habilidades creativas, por medio de los que somos capaces de tocar los corazones del resto, se despiertan dentro de nosotros. Estos tesoros redescubiertos despiertan el amor infinito y el deseo de abrirse y comunicarse con el resto. La poesía, las historias, las imágenes y los sonidos que creamos desde el corazón dejan que los acordes más preciosos se toquen en las personas. Esto es debido a que el amor, el lenguaje del corazón y la llamada de Dios, se manifiesta en su interior.

Los que invocan a Dios ansían la verdad, el amor y la dicha. Aun si el artista todavía no se ha dado cuenta de Dios, el velo interior se levanta por un corto tiempo y otras esferas se revelan mediante la visión y también intuición del artista. Este regalo es concedido por el despertar del Chakra Anāhata. Aquellos que son capaces de efectuar su talento artístico son bendecidos y también interiormente ricos; y con la inspiración y la inventiva llega Ānanda, la realización interior y la paz mental. Innumerables obras de arte testimonian el hecho de que las personas que han abierto su Chakra Anāhata son capaces de conseguir cosas fantásticas.

Cada uno de ellos de nosotros tiene habilidades artísticas que son capaces de lucrarse a sí mismo y a el resto. Así sea que pintes, dibujes, escribas, toques un instrumento o bien cantes, todo esto abre tu corazón y te deja sentir la proximidad y la belleza de Dios.

Las divinidades del Chakra Anāhata son SHIVA y SHAKTI . Shiva (o bien Purusha) es la conciencia pura que nos conduce cara la bondad y el Ser Supremo. Shakti (o bien Prakriti) es el poder divino a través del que se manifiesta la conciencia.

Los aspectos de Purusha y Prakriti asimismo se hallan en Sūrya Shakti (el poder del sol) y Chandra Shakti (el poder de la luna). Los dos fluyen en nuestro Nādīs y tienen una repercusión significativa en nuestro estado de salud física y psíquica. Prānāyāma es una práctica esencial y valiosa para armonizar los dos aspectos. Como se ha explicado en episodios precedentes, la respiración por la fosa nasal izquierda, que está conectada al comienzo lunar de la Idā Nādī, calma las emociones, al paso que la respiración por la fosa nasal derecha, que está relacionada con el principio solar de la Pingala Nādī, aclara nuestra conciencia. Nādī Shodhana (Respiración alterna por la fosa nasal) une y armoniza estos 2 primordiales Nādīs y equilibra las emociones y el intelecto.

Esta regulación de la respiración es una técnica exageradamente ventajosa, singularmente para el Chakra Anāhata, por el hecho de que posiblemente acá fluctuemos entre la claridad de la conciencia y la debilidad sensible a lo largo de un buen tiempo. Los recuerdos dolorosos prosiguen brotando del corazón. Si nuestro ego es inútil de digerir el rechazo y el insulto, se van a quedar como piedras dentro de nosotros y nos volveremos “pesados de corazón”.
Mas medita sobre esto: Puedes plañir, torturarte y estar triste todos y cada uno de los días, ¡mas absolutamente nadie te fuerza!

La glándula relacionada con el Chakra Anāhata es la GLÁNDULA DE TIMO. Se halla entre las clavículas en el centro del pecho. Si se golpea sutilmente este sitio con los nudillos varias veces, se alivian los nervios perjudicados por la excitación o bien el agobio y nos devuelve el equilibrio nuevamente.

Cuando nuestras emociones nos abruman no debemos actuar sino más bien aguardar a que se hayan calmado nuevamente. Las emociones que son demasiado fuertes y agitan el corazón pueden cegar nuestra razón. No es extraño que la gente haya ocasionado guerras horribles en la creencia de que están actuando en nombre del amor. Somos muy siendo conscientes de las crueldades que se han cometido y se prosiguen cometiendo “representando a Dios”.

El resquemor, el deseo, la obsesión, el fanatismo y la dependencia son cualidades negativas que asimismo ocasionan daño en el Chakra Anāhata. Solo cuando hemos conquistado estas cualidades se abre para nosotros la entrada al amor divino.

Cuando las “olas se vuelven altas” en el Chakra Anāhata verdaderamente sentimos que somos sacudidos como un navío en un mar azotado por una tormenta. Precisamos todo nuestro poder para eludir que nos hundamos. En uno de sus Bhajans Mahāprabhujī equiparó al buscador con un contramaestre que se mete en apuros y llama desesperadamente a Dios:
Señor, ¿a qué distancia está el puerto seguro?
El océano me semeja inacabable, sin dirección ni camino.
Nubes oscuras de ignorancia me envuelven
Las tormentas de pasión y también ira dejan que las olas se eleven más alto
He perdido mi camino por la ansía y la dependencia.
¡Señor, ayúdame a capear esta tormenta seguramente!
Mahāprabhujī dice: Tus karmas te envuelven como nubes oscuras,
Es imposible huir de ellos.
Solo la gracia de Gurudev puede liberarte de ellos,
Como el viento expulsa las nubes del cielo.

El símbolo animal del chakra Anāhata es un ANTELOPE negro. El antílope es veloz y poderoso, y al tiempo frágil y sensible. Con sus refinados sentidos percibe el riesgo con mucha antelación. Está vigilante día y noche, como habríamos de estar en nuestro camino espiritual, siempre y en todo momento atento y cauteloso.

En el Chakra Anāhata hay 2 símbolos más esenciales – una ESTRELLA DE SEIS PUNTOS así como una NUEVA LUNA. Los dos se relacionan con la capacidad de cambio que experimentamos en este Chakra.
La estrella de 6 puntas está formada por 2 triángulos que se intersectan. El triángulo con la punta apuntando cara arriba representa la energía (Shakti) que nos ofrece la posibilidad de elevar nuestro estado de conciencia. El triángulo invertido implica que asimismo podemos deslizarnos fácilmente nuevamente a los Chakras inferiores desde el Chakra del Corazón. Los triángulos asimismo destacan la batalla interna que tiene sitio en el corazón entre la espiritualidad y la emoción. Cuando purificamos nuestras emociones nos elevamos por sobre las emociones terrenales y el amor espiritual que se eleva en el Chakra Anāhata es la primera radiación de la luz Divina dentro de nosotros.

Mas esta iluminación no dura por el hecho de que aún debemos combatir con tendencias internas contradictorias hasta el momento en que nuestros sentimientos espirituales se robustezcan lo bastante.
La luna medra a diario hasta el momento en que por último se transforma en la brillante luna llena. Del mismo modo, nuestro desarrollo espiritual es fomentado por nuestra práctica diaria hasta el momento en que un día alcanza la perfección. Y como las fases lunares influyen en la naturaleza y las mareas, los sentimientos de nuestro corazón asimismo están sujetos a cambios constantes; la agresión y el entusiasmo alternan con la afabilidad, la ayuda y la consistencia.

De igual modo que la angosta media luna nueva es virtualmente invisible en el cielo, nuestro amor por Dios existe dentro de nosotros de manera inconsciente en todo instante, mas nuestros sentimientos de amor se dirigen primordialmente a las cosas mundanas. El amor por Māyā siempre y en todo momento lleva a la decepción, al paso que el amor por Dios jamás defrauda. Cuanto más dirigimos nuestro amor cara Dios, más amor fluye hacia nosotros.
Cuando guiamos continuamente nuestra conciencia cara Dios, entonces un día ya no hay sitio donde no veamos a Dios.

Cuando el río fluye cara el océano no hay ni río ni ribera, solo el océano inacabable que se extiende en todas y cada una de las direcciones. Este es nuestro objetivo – la unidad con Dios.

El tono del chakra de Anāhata es AZUL CLARO. El azul significa espiritualidad y unidad. Es el tono del cielo claro y sin nubes, el reflejo de la pureza y el infinito. Asimismo, el tono de la llama de una candela es azul en el centro en tanto que no está contaminada por el humo. Cuando purificamos el fuego del Manipūra su reflejo en el Chakra Anāhata es asimismo claro y puro. En ocasiones, cuando estamos meditando en el Chakra Anāhata podemos percibir el brillo del brillo del Chakra Manipūra como un color amarillo-naranja.

El Tattva del Chakra Anāhata es VĀYU, el factor del aire. El aire forma la base para el movimiento y la expansión y representa la amplitud y también ilimitación del corazón, en el como nuestra conciencia es capaz de expandirse sin limitaciones. Vāyu está conectado físicamente con el sentido del tacto y la piel (el órgano del tacto), y emotivamente con el nivel de los sentimientos. Cuando se toca el corazón puede darnos la sensación de perdernos en un océano de emociones o bien de hundirnos en nuestros sentimientos.

Cuando el aire está en movimiento desarrolla un enorme poder. Las tormentas pueden aun arrancar árboles fuertes y destruir casas enteras. El poder infinito asimismo existe en el Chakra Anāhata; y puede ser usado de forma positiva o bien negativa. De exactamente la misma forma que una tormenta colérica, la ira y la furia pueden arrasar todo lo positivo y hermoso que hemos construido en nuestras vidas; mas el poder del amor es capaz de conseguir milagros y desplazar montañas.

Características del cuarto chakra

La cualidad más esencial y más preciosa del Chakra Anāhata es el BHAKTI. Bhakti significa amor y devoción. El amor y la devoción se manifiestan como entendimiento, aceptación, perdón, compasión y ayuda. Si todas y cada una de las personas desarrollasen estas cualidades no habría más discusiones ni guerras. Satya Yuga, la era de la verdad y la pureza (la “edad de oro”) donde la armonía, el amor y la consideración reinan de forma suprema en todas y cada una partes, empezaría nuevamente. Mas hoy día estamos lejísimos de esto – frecuentemente ni tan siquiera somos capaces de establecer la paz en nuestra familia.

El paso inicial en la auto-realización es reconocer tu Yo en cada ser vivo. Quien se ha dado cuenta de esto siente la alegría y el dolor del resto de igual forma que sus sentimientos. Entonces evitaríamos comer carne pues somos siendo conscientes del sufrimiento y el temor de los animales sacrificados en todos y cada pedazo de carne.

Cuando somos capaces de ver a Dios dentro de nosotros mismos y en todos y cada uno de los seres, cuando el amor ilimitado y omnicomprensivo se lúcida dentro de nosotros y experimentamos los sentimientos de otros seres vivos como lo hacemos con los nuestros, el Chakra Anāhata se ha despertado totalmente – como el Yogui en la próxima historia:

Un yogui estaba sentado bajo un árbol abstraído en la meditación en el momento en que un pequeño pájaro se sentó en su rodilla. El Yogui abrió los ojos y vio que el pobre animal tremía de pies a cabeza. “¿Por qué razón le temes tanto al pájaro?” preguntó el Yogui. El pájaro respondió: “Mira ese gran halcón sentado allá, me persiguió hasta acá para matarme. En mi necesidad me he asilado contigo y te imploro que me salves la vida!” El Yogui aseguró al pájaro que lo resguardaría y que ya no debería tener temor. Entonces el halcón se aproximó y se dirigió al Yogui: “Te lo suplico, por favor dame mi presa.

Ya hace múltiples días que he comido, y con mi última onza de fuerza perseguí a este pájaro. Si no puedo comerla, entonces voy a morir”. El Yogui vio delante de él 2 seres vivos agobiados que se habían vuelto hacia él como su última esperanza. Entonces tomó un cuchillo y cortó un pedazo de carne de su cuerpo pertinente al tamaño del pájaro y lo lanzó al halcón. Tras esto los pájaros desaparecieron tan súbitamente como habían aparecido y la herida que el Yogi se había producido a sí mismo por su compasión se cerró sin dejar siquiera una cicatriz. Entonces el

Yogui se percató de que esto había sido una prueba para él por la parte de Dios.
Solo aquellos que tienen Santa Bhāva y Samdrishti , y sirven desinteresadamente a todos y cada uno de los seres vivos, pueden pasar tal prueba. Un Santa (un beato) es como un árbol. Un árbol no está unido a aquellos que lo nutren y lo riegan. Deja a todos, tanto a las personas como a los animales, reposar a su sombra. No piensa mal de los que comen su fruto, ni tiene mala voluntad cara los que le tiran piedras. Al revés, da fruta dulce a cambio, e inclusive da madera a los que la dejan caer.

El amor se revela de diferentes maneras: Un género de amor es el cariño mundano que le damos a nuestra pareja, hijos o bien amigos. Este amor es esencial y bello. Precisamos un objeto para nuestro amor y hasta el momento en que lo hallamos nos sentimos inquietos y también insatisfechos. Esencialmente tratamos de hallar a alguien a quien podamos querer, no a alguien que nos ame. Todo el planeta desea ser capaz de dar su amor y sus sentimientos.

Cuando perdemos a un ser querido sentimos una profunda tristeza y dolor en nuestro corazón. En ocasiones sentimos una presión en el corazón, razón por la que no se puede dar un diagnóstico médico, en tanto que este sentimiento no tiene una causa física. Es más bien un bloqueo psíquico que impide y también interrumpe el flujo de amor desde el corazón.

El segundo género de amor es el del Bhakta, el buscador de Dios. El estado interior del Bhakta, que es el de alguien que ha tenido suficientes deseos mundanos, es bastante afín. La canción de un Yogui meditando en la noche ilustra este sentimiento:

El planeta duerme, mas estoy despierto.
Oh mi amado Señor, te estoy aguardando.
En la obscuridad de la noche 2 no duermen,

El Yogui y el Rogi (persona enferma).
El que está despierto alcanza lo que se anhela;
Mas el Bhogi (persona mundana) pierde la ocasión.

Hay 2 personas que no pueden dormir. El Yogui se sostiene despierto por el deseo de Dios, y el enfermo (Rogi) por el dolor. Solo el “Bhogi”, la persona mundana, duerme profunda y de manera profunda en la ignorancia. Aquel que está despierto por último consigue aquello que ansía. El enfermo halla la liberación del dolor, y el buscador halla a Dios.
Paramhans Yogānanda expresó su extremo deseo por Dios en una preciosa canción:
Puerta de mi corazón, abierta completamente, te guardo.

¡Vas a venir, vas a venir, solo por una vez ven a mí!
¿Van a volar mis días sin verte, mi Señor?
Noche y día, noche y día, te busco noche y día.

¡Abre la puerta de tu corazón tan extensamente que Dios no tenga ninguna posibilidad de pasar! Para aquellos que tienen un amor tan puro por Él, Dios efectivamente va a venir un día.

Una vez, cuando la esposa de Srī Tulsīdās se quedaba con sus progenitores, un repentino y también inmejorable deseo por ella llegó a Tulsīdās. Pese a que era la mitad de la noche y había una tormenta eléctrica, se puso en marcha de manera inmediata sin meditar en los rigores del viaje.

Cuando llegó, totalmente exhausto y empapado, le pronunció una oración a su amado que alteraría su vida de un solo golpe: “Si hubieses dirigido cara Dios, el Todopoderoso, el poder y el amor que te costó llegar a mí, te habrías dado cuenta hace un buen tiempo.” De forma profunda perjudicado, Tulsidas se retiró del planeta, meditó y dedicó su vida a Dios.

Alcanzó la Realización de Dios, y mientras que estaba en un estado de conciencia divina escribió su mayor obra, el Rāmāyāna, y muchos Bhajans mostrando a la gente el camino cara el auténtico amor y cara Dios.
Los bhaktas procuran una forma de Dios a la que puedan orar y dirigir su fe y su devoción como punto focal de su amor. Los Bhaktas no se conforman con el término de que Dios está “en todas y cada una partes”, no, ¡desean verlo con sus ojos! Y Dios, el Todopoderoso, que es el amor mismo, cumple el deseo de sus Bhaktas cuando toma una forma humana y se encarna en la tierra.

En el Srī Vigyān Dīp Gītā Mahāprabhujī dijo:
“Los elementos son invisibles y existen en todas y cada una partes en el Cosmos
Mas para conseguir algo deben tomar una forma”.

Podemos utilizar el factor del fuego como un ejemplo. El fuego duerme de forma invisible en todo. Mas con este fuego “dormido” no podemos ni calentar ni cocinar. Solo cuando se hace perceptible y “vivo” en forma de llamas es efectivo y útil. Y es de esta forma como es con Nirguna y el Dios Saguna. El Dios Nirguna está, en verdad, presente en todas y cada una partes, mas somos inútiles de aproximarnos a Él o bien alcanzarlo.

¿De qué forma puede ser eficaz una oración si charlamos sin rumbo “en la nada”? ¿A quién podemos asistir para solicitar ayuda y consejo sobre los inconvenientes que inevitablemente encontraremos en nuestro camino espiritual, mas que no podemos solucionar? De ahí que precisamos la guía personal de una manera de Dios Saguna – particularmente en Kundalinī Yoga. Y, más esencial, asimismo precisamos un objeto al que pueda fluir el amor en nuestro corazón. De otro modo la Kundalinī Shakti continúa bloqueada en el corazón y nuestro desarrollo se ve obstruido.

Un médico solo puede sanar mientras que está vivo. Un rey solo tiene poder mientras que viva. Por tanto, un Profesor vivo es asimismo imprescindible para trasmitir la sabiduría que se pasa de Profesor a Profesor conforme la vieja tradición. El Profesor da instrucciones sobre de qué forma guiar a nuestro Bhakti en la oración, el mantra y la meditación.

No obstante, a veces hay salvedades. A través del poder de un intenso deseo y una candente oración, un ánima efectuada por Dios o bien una encarnación divina puede aparecer ante nosotros en forma astral y dar la guía espiritual que ansiamos.

La tercera clase de amor es el amor divino que todo lo engloba. Dios es amor, y el amor es Dios. El amor divino ha dado vida a incontables formas, y el amor divino los mantiene y guía en su viaje a través del Cosmos. El Ser Divino se manifiesta y refleja en los incontables seres de su creación a fin de que todos puedan por último unirse a Él.
El enorme santurrón, Rishi Nārāda, describió los 9 elementos del Bhakti Yoga en sus Bhakti Sutras.
SATSANG – Buena compañía.
Para cultivar y sostener el contacto con la gente que habla de Dios y de la verdad.
HARIKATHĀ – Historias sobre Dios.
Inspirarse en la Biblia y en las historias de vida de los santurrones.
SHRADDHĀ – Fe.
Tener fe en la Sagrada Escritura y en el Profesor, y admitir y tomar de verdad sus palabras
y enseñanzas.
ISHVARABHAJANA – Para cantar las loas de Dios.
Para cantar canciones espirituales (Bhajans) que alaban la gloria de Dios.
MANTRA JAPA – Reiteración de Mantra.
Reiterar internamente tu Mantra en todo instante y bajo cualquier circunstancia.
SHAMA DAMA – Control Interno y Externo.
Ser el profesor de los sentidos y no dejar que la tentación nos abrume.
Para sostener la disciplina en el pensamiento, la palabra y la acción.
SĀNTO KA ADARA – Para honrar a todo el mundo santas. Respetar
y honrar a todo el mundo que han dedicado su vida a Dios, sin importar lo más mínimo a qué
religión pertenezcan.
SANTOSHA – Satisfacción.
Estar agradecido y contento con todo cuanto Dios da.
ISHVARAPRANIDHĀNA – Devoción a Dios.

Querer a Dios con un corazón puro, sin esperanzas ególatras, y una completa entrega a la Divinidad.
Cuando introducimos estos principios del Bhakti Yoga en nuestra vida, el amor de Dios florece de forma plena en nuestro corazón. Cuando sentimos la presencia de Dios en la oración o bien la meditación nuestro corazón se desborda con una profunda alegría interior.

Las lágrimas vienen por el hecho de que una corriente tan vasta de amor y dicha se derrama desde el pequeño vaso de nuestro corazón, que sencillamente se desborda con esta fantástica sensación. En inglés hay una expresión muy apropiada: “Fuente de alegría”. Este estado supremo que llena el Chakra Anāhata con puro amor y dicha se conoce como BHĀVA SAMĀDHI. Ahora experimentamos nuestra primera unión con Dios.

Si bien esta experiencia puede ser realmente fantástica, no te pierdas en este océano de bellos sentimientos. No se detenga acá, sino prosiga combatiendo por el auténtico objetivo.
Mahāprabhujī nos enseña:
“Ama a cada ser tanto o bien más de lo que te amas a ti.”

Cuidar y respetar a todos y cada uno de los seres vivos, por el hecho de que Dios vive en todos. Cuando llevamos a Dios en la conciencia de nuestro corazón nos damos cuenta del amor como se relaciona con nosotros mismos y con todos y cada uno de los seres. Ningún otro poder en el planeta es capaz de abrir nuestro corazón, solo el amor. Da amor, da protección, aun date a ti si eso ayuda a alguien.

Deja que tu energía fluya; cuanto más das, más recibes. Cuando trabajas para el resto la Madre Divina, la naturaleza, trabaja para ti y te provee continuamente energía fresca. Utilicen esta energía para algo significativo y no la desaprovechen. Transmitan lo que han efectuado y recen con lo que todavía no se ha efectuado. No pierdan el tiempo, por el hecho de que la vida pasa rapidísimo.

Srī Kabīrdās escribió en un poema:

“La vida es como el agua en una mano ahuecada. Inevitablemente se escapa mediante tus dedos y pronto tu mano está vacía. Cada segundo pierdes una valiosa perla de la vida, y no sabes qué larga es la cadena de perlas de tu vida”.
Cada segundo es una ocasión de oro que jamás retorna.

Con cada segundo nuestra vida se hace más corta. El tiempo perdido se pierde para siempre; mas cada pequeño esmero, cada paso, se cuenta. Con cada latido del corazón y cada respiración, trata de meditar en Dios como amor.

No podemos localizar a Dios fuera de nosotros mismos, sino más bien solo dentro mediante Bhakti y Gyāna. Cuando unimos el conocimiento, la conciencia y el amor, nuestra vida tiene éxito. Una persona que busca a Dios en el planeta exterior se comporta como la dama de la próxima parábola:

Un hombre observó a una anciana caminando de arriba abajo fuera de su casa con los ojos pegados al suelo, evidentemente buscando algo. Se aproximó a ella y le preguntó si quizá podría asistirla de alguna forma. Agradecida, afirmó que sí y explicó que había perdido su aguja de coser y que la buscaba. Una vez que los dos hubiesen rastreado el área por media hora, el hombre por último preguntó, “Abuela, por favor trate de rememorar dónde perdió la aguja”. “Oh, eso lo sé realmente bien”, respondió. “Se me cayó al suelo en mi casa.” “Entonces, por el amor de Dios, ¿por qué razón miramos afuera?” preguntó el hombre, confuso. “Por el hecho de que está oscurísimo por la parte interior”, fue la contestación inocente.

Esta historia puede semejarnos ridícula; mas si somos francos, ¿no nos comportamos de esta manera asimismo? Procuramos continuamente la dicha en el planeta exterior, y frecuentemente pasamos toda nuestra vida persiguiendo el amor, el reconocimiento, la aceptación, etcétera Cuando miramos en el sitio equivocado no podemos hallar la satisfacción. Al paso que si vamos a nuestro interior encontraremos la conexión con nuestro auténtico y divino Yo y todo cuanto siempre y en toda circunstancia hemos anhelado abudantemente.

Vivir el Yoga “en la vida diaria” significa hallar y sostener continuamente la conexión con el Ser interior en todas y cada una de nuestras actividades, las veinticuatro horas del día, y hacer todo con amor y cautelosa consideración. Cuando vivimos y trabajamos con la actitud de “Nāham Kartā, Prabhu Dīp Kartā – No soy el hacedor, es Dios quien actúa en mí”, la práctica espiritual y la actividad mundana se funden en la unidad.

El mantra del chakra Anāhata es YAM. Significa dejar ir, liberar, dar.
YAMA asimismo se refiere a los 5 principios éticos de Rāja Yoga:

• AHIMSĀ – no violencia
• SATYA – veracidad
• ASTEYA – no hurtar
• BRAHMACHARYA – pura forma de vida
• APARIGRAHA – no acumulación

Purificar la conciencia y el corazón a través de la adhesión a estos principios es una labor de siempre, puesto que proseguirán brotando nuevas situaciones. Por medio de la oración, la práctica del Mantra, el Satsang y el canto de Bhajans no solo podemos quitar los bloqueos en el Chakra Anāhata, sino más bien asimismo en el Chakra Manipūra y en el Chakra Vishuddhi. Cuando la energía es capaz de fluir con libertad a través del corazón nuevamente el temor, la molestia, la tristeza y el nerviosismo son “lavados”.

De ser posible, evita todas y cada una de las influencias que oscurecen tu conciencia. Todos y cada uno de los días pensamos y hacemos tantas cosas que no son significativas ni útiles para nuestro desarrollo ni para el del resto. Una enorme proporción de nuestros sentimientos y pensamientos empalidecen en la insignificancia, como el petróleo vertido se filtra en la arena.

Purifica tus pensamientos y sentimientos leyendo libros inspiradores y espirituales y haciendo compañía a la gente que habla de Dios y de la verdad. Cualquier libro o bien discusión que amplíe su conocimiento y despierte su deseo por Dios es valioso. Mas las enseñanzas falsas y las malas compañías pueden desviarte de tu camino y llevarte por mal camino.

La sabiduría que leemos o bien escuchamos de otros es valiosa y claramente ventajosa, mas solo podemos lograr la realización por medio de nuestra práctica, experiencia y meditación. Una manzana pintada no satisface nuestra apetito y la lectura de recetas no genera una comida. Albert Einstein afirmó muy acertadamente: “Un gramo de práctica tiene más valor que una tonelada de teoría”, así como los yoguis siempre y en todo momento han enseñado:
“YOGA KARMA SUKHOSHALAM” – El yoga se vuelve triunfante mediante la acción.

Da todo cuanto puedas dar; y cerciórate de que tu existencia sea siempre y en todo momento útil para el resto. Repite el nombre de Dios – tu Mantra – y efectúa tus acciones representando a Dios. En el momento en que te sostienes conectado a Ātmā en tu corazón, la fuente divina de amor en ti jamás se seca y tu poder interior jamás se agota.
MANTRA SHAKTI, el poder que radica en nuestras palabras, es un poder esencial que podemos descubrir y despertar en el Chakra Anāhata.

Alcanza la perfección en AJAPĀ JAPA, el flujo espontáneo y incesante del Mantra. En Ajapā el Mantra corre en todo instante, así sea que estés despierto o bien dormido, sin reiteración consciente o bien recuerdo mental. Por medio de esto somos capaces de establecer una conexión ininterrumpida con Dios. Repite tu Mantra hasta el momento en que sientas a Dios en tu corazón de forma permanente. Esto deja que tu amor por Dios medre todavía más. Y mediante tu amor por Dios se lúcida el deseo de ver a Dios, hasta el momento en que por último este deseo halla su cumplimiento en la unión con Él.

Mahāprabhujī escribió sobre Ajapā Japa en un Bhajan:
Ajapā es el más genial Mantra
Canta SO HAM y efectúa el SAT-CHIT-ĀNANDA en tu corazón.
Por medio de Ajapā los Antahkaranas están absolutamente purificados.
El día que ya no precises practicar Ajapā. Son victoriosos.

Una historia de la Rāmāyāna deja claro lo que significa la perfección de Ajapā:
Cuando Rāma liberó a su esposa, Sītā, del poder del rey diablo, Rāvana, se reunieron con alegría y retornaron a Ayodhya. Hanuman, el líder del ejército de los monos, asimismo retornó con ellos y se quedó en el palacio real. En un instante dado, Rāma se percató de que Sītā estaba recelosa de Hanuman por el hecho de que, en vez de dedicarle su atención, Rāma solo tenía ojos para Hanuman. Herido, Sītā creyó que Rāma estaba tan maravillado por Hanuman que no se fijó en absolutamente nadie más. El Señor Rāma comprendió sus pensamientos y en vez de responderle, se inclinó cara delante y arrancó un pelo del cuerpo de Hanuman.

Entonces se lo llevó al oído a Sītā y escuchó el Mantra “Rām, Rām, Rām” retumbando continuamente desde el pelo. Entonces Rāma dijo: “¿Comprendes ahora? No soy quien se vuelve hacia él, sino más bien quien continuamente me tira hacia él.”

Ajapā Japa penetra en el cuerpo, la psique y el ánima a fin de que cada célula del cuerpo y cada agitación de la psique se llene con el sonido del Mantra.

Asimismo se notifica sobre Hanuman que para cerciorarse de que su Ajapā Japa jamás se interrumpiese ni tan siquiera por un momento, hacía click en RĀM – RĀM – RĀM con los dedos cuando precisaba bostezar. Aun en la actualidad en la India aún se puede observar a personas como los brahmanes y pandits haciendo click en su pulgar y también índice mientras que bostezan. Esto quiere decir que su Mantra se repite de manera consciente en todas y cada una de las situaciones.

¿De qué manera es posible reconocer si uno ya ha efectuado Ajapā dentro de sí? Hay un indicador infalible: el logro de SANKALPA SHAKTI.
Sankalpa Shakti señala la perfección de Iccha Shakti (fuerza de voluntad). Por medio de este Siddhi (poder prodigioso) somos capaces de producir una energía tan fuerte con nuestros pensamientos y deseos que se efectúan en un corto período. Lo que Sankalpa Shakti es capaz de hacer se ilustra en la próxima historia:

Entre abundantes y magníficos frutales en un jardín real había un joven árbol de mango que daba su primer fruto. Un día, cuando la pareja real paseaba por el jardín, la reina vio el cautivador árbol y expresó su deseo de gozar de ese primer mango. El rey le dio su palabra real sobre esto y también de forma inmediata ordenó al jardinero que vigilara el árbol día y noche. El jardinero asimismo puso una fina red sobre las ramas para resguardar la valiosa fruta de los daños, de este modo para eludir el acceso al exterior.

Un mes después, cuando el mango estaba maduro, una joven pareja del reino andaba por los muros del palacio. La esposa vio la dorada y lustrosa fruta bajo su red protectora y se volvió implorante cara su marido: “Diríase que un marido debe cumplir todos y cada uno de los deseos de su esposa; ¿ves ese precioso mango? Me muero por el deseo de gozarlo. El marido tenía Sankalpa Shakti y de ahí que sencillamente extendió su mano y también de forma inmediata la fruta deseada se depositó sobre ella. Exageradamente complacido, su esposa tomó la fruta dulce y la comió inmediatamente.

Al día después el rey llamó al jardinero y le ordenó que trajese el primer mango prometido. Abochornado, el jardinero debió confesar que se había desvanecido enigmáticamente. Por saña, el rey ordenó que se encontrase al ladrón de mangos. Asignó esta busca a su hijo y ordenó que el perpetrador de este acto cruel fuera ejecutado de forma inmediata.

Como el hombre había tomado el mango para su esposa sin mala pretensión se presentó de forma voluntaria al príncipe cuando se enteró de la orden del rey. Le contó al príncipe los detalles de la historia, de de qué forma había llegado a estar en posesión de la fruta sin complicad por medio de su Sankalpa Shakti. El príncipe sintió un profundo respeto por este hombre franco y consideró de qué forma podría salvarlo. Se dirigió a su padre, el rey, y también notificó que el creador había sido encontrado. En el proceso describió la habilidad sobrenatural que tenía el hombre, y de qué forma solo podía ser provechoso dejarle que le enseñara este arte exageradamente útil antes que la sentencia se realizara.

En ese instante el rey ordenó que le trajesen al hombre y le solicitó que le enseñara esta habilidad. Mas por más que el rey lo intentara, no podía lograr este notable poder. En este punto el príncipe dijo: “Padre mío, quizás no resulte posible que la enseñanza tenga éxito en el momento en que te sientes en tu trono y tu profesor se arrodille frente a ti en el suelo. El agua no puede fluir jamás por una montaña, eso va contra la ley natural. Si deseas aprender algo debes bajar de tu alto asiento.”

En esto el rey descendió de su trono y dejó que el hombre tomara su sitio. El hombre levantó su mano y bendijo al rey; de manera instantánea su poder pasó al rey, quien extendió su mano y deseó una fruta del jardín, y también de manera inmediata se posó sobre su mano.

Ahora que el rey había logrado lo que deseaba, llamó a la guarda para llevar al hombre al sitio de la ejecución. Mas de nuevo el príncipe intervino: “Padre, piense en esto; ¿no comete un pecado grave la persona que mata a su Profesor?”
Acá el rey por último se inclinó ante su profesor, concediéndole la libertad y mostrándole el honor y el respeto apropiados.

En algún instante, en algún sitio del universo cada uno de ellos de nuestros pensamientos se efectúan, y por medio de ciertas técnicas de Yoga somos capaces de despertar el Sankalpa Shakti interior y apresurar el cumplimiento de nuestros deseos. Nuestras pretensiones ganan un fuerte efecto concentrado mediante Sankalpa Shakti, y el efecto del Sankalpa empieza de manera inmediata como el pensamiento ya es el paso inicial cara la realización. Mas esto no quiere decir que la meta ya haya sido alcanzada.

En dependencia de lo que hayamos resuelto hacer, la meta puede estar aún lejísimos y requerir mucho esmero. El camino, no obstante, ya se ha establecido, y la Sankalpa Shakti ahora empieza a dirigir nuestra vida en la dirección apropiada. Por ende, debemos estimar muy esmeradamente lo que queremos y ser precavidos sobre el empleo de un Sankalpa.

Mantra Anushthāna , particularmente, robustece a Sankalpa Shakti, Mantra Shakti y Ajapā Japa. Otra práctica eficaz es el Yoga Nidrā (el sueño de un Yogui). Con esta técnica de relajación profunda llegamos a un estado de conciencia entre el despertar y el sueño en el que nuestros pensamientos se efectúan de forma inmediata, y por tanto nuestro Sankalpa alcanza la realización más velozmente.

Mas hay una cosa a la que debemos prestar atención. Sankalpa Shakti es totalmente imparcial; lo que quiere decir que marcha en todos y cada uno de los casos cumpliendo todos y cada uno de los deseos – tanto los malos como los buenos. Por tanto, cuando comenzamos a apreciar que nuestros pensamientos y deseos se hacen realidad hemos de ser cuidadosísimos, como ilustra la próxima historia:

Un viajante descansó de su viaje bajo un árbol. Mas este no era un árbol ordinario, era un Kalpavriksha, un “árbol de los deseos”. Mientras que el viajante pensaba para sí mismo “qué agradable sería ahora una brisa fresca”, sintió enseguida una suave y gentil brisa a su alrededor. Poco después sintió apetito y sed y también imaginó lo fantástico que le resultaría una buena comida y una bebida refrescante, y al instante siguiente el alimento deseada estaba a su lado.

El viajante comía y tomaba, y como se sentía agotado después procuraba un sitio cómodo para dormir; y ya había una cama blanda. El hombre no pensó nada sobre de dónde habían venido todos estos regalos, o bien por qué razón – sencillamente los admitió sin pensarlo.

Cuando se despertó, el crepúsculo ya caía, preocupado, miró a su alrededor y de pronto le vino el pensamiento de que quizá un tigre salvaje estaba al acecho entre los árboles y le atacaría. Tan pronto como lo pensó, un tigre salió de los árboles y lo mató. Sus pensamientos se hicieron realidad inmediatamente en un caso así asimismo.

Cuando nuestros deseos se cumplen en un momento, cuando tenemos éxito, cuando nuestros inconvenientes se resuelven como por sí solos, cuando la gente está bien preparada hacia nosotros, y cuando somos admitidos, honrados y respetados, entonces habríamos de estar contentos con estas cosas mas asimismo dejar que predomine una sana circunspección; pues es en este punto en el que el “árbol de los deseos” del Chakra Anāhata empieza a dar frutos.

Tras haber alcanzado este nivel es particularmente esencial que pensemos, deseemos y charlemos solo de forma positiva por el hecho de que, como se ha citado previamente, Sankalpa Shakti puede traer tanto lo bueno como lo malo.

La historia de un mono que, en su estupidez, deseaba algo que después resultaría en un enorme inconveniente, asimismo debería servirnos de advertencia a fin de que tengamos cuidado con nuestros deseos:

Un día, un cautivador de víboras fue al bosque a capturar una víbora para emplearla en su acto. Pronto halló una enorme cobra que capturó y puso en una cesta. Cuidadosamente cubrió la cesta, la anudó de manera firme y se fue a casa. Como era un día calurosísimo, el hombre decidió reposar bajo un árbol sombreado.

Mas un mono que amaba más la miel que cualquier otra cosa en el planeta estaba sentado en la copa de un árbol. Cuando vio la cesta estaba seguro de que había miel en ella. Ahora solo tenía un pensamiento y un deseo: “¡De qué forma puedo lograr esa miel!” En su psique ya estaba imaginando de qué manera gozaría de este dulce manjar. A través del poder de su pensamiento su deseo se cumplió.

El hombre se levantó y dejó concisamente su cesta y el mono aprovechó de forma inmediata la ocasión para coger la cesta. Con un enorme salto se bajó de la rama, sujetó la cesta y volvió a subir al árbol tan alto como pudo.
Aterrorizado, el cautivador de víboras le hizo un ademán a fin de que dejase caer la cesta, mas el mono solo se recreó de su éxito.

Lleno de anticipación por el aguardado placer, abrió la cesta y se congeló aterrorizado en el momento en que una cobra colérica se levantó de ella silbando. El mono se sentó sin atreverse a moverse y solo tuvo un pensamiento: “¡De qué manera puedo deshacerme de esta cesta otra vez!” En una fracción de segundo su deseo original se había desvanecido.

Aquello que había deseado tan ardientemente, ahora deseaba deshacerse de ello a cualquier coste.
Y bastantes personas se comportan de esta forma. Desean cosas sin la debida reflexión o bien conocimiento y pronto descubren que lo que deseaban ha resultado en una crítica situación o bien dolorosa. Un caso de esto es cuando alguien se enamora, y en su pasión considera que ha encontrado el “sol y la luna”. Desafortunadamente, semejantes uniones muy de manera frecuente acaban en discusiones y divorcios.

En consecuencia, solo quiere lo que te va a traer dicha y satisfacción perdurables. Una visión clara de las consecuencias de nuestros pensamientos y deseos acompaña el desarrollo del Chakra Āgyā. Cuando los sentimientos del corazón se combinan con la razón y la perspicacia eludimos los riesgos mentados previamente.

Hasta el momento en que no se abra el Chakra Anāhata no posiblemente el Chakra Āgyā, el centro de la energía mental y el poder del pensamiento, desarrolle su potencial. Cada acción, cada palabra, todos y cada uno de los sentimientos y pensamientos deben filtrarse a través del Chakra Anāhata y ser alumbrados por el Bhakti (Amor) y Gyāna (Sabiduría). Gyāna es inútil de sentir nada sin Bhakti, y Bhakti es ciego sin Gyāna. Donde el amor y el conocimiento unen sus fuerzas hay totalidad. La entendimiento y la bondad nos llevan de manera directa a Dios.

A nivel del Chakra Anāhata comprendemos y excusamos todo. En el Bhagavad Gītā, que existió miles y miles de años ya antes de la Sagrada Escritura, el Señor Krishna nos instruye a disculpar a nuestros oponentes (12/13-14; dieciocho):

“Amo a aquellos Bhaktas que son hostiles a ningún ser, que son siempre y en toda circunstancia afables y clementes, libres de egoísmo, serenos en la pena y la alegría y llenos de paciencia, que siempre y en toda circunstancia están contentos y han dedicado sus vidas a mí. Aquel que me resulta querido y que trata a amigos y oponentes por igual y continúa igual en lo que se refiere a honor y abuso, loa y censura, alegría y dolor y está libre de cualquier apego”.

Disculpar es la mayor virtud y sacrificio. No hay solamente grande que las palabras que Jesús afirmó en la cruz:
“Padre, perdónalos por el hecho de que no saben lo que hacen.”
El VISHNU GRANTHI, la fuente de Ānanda, bliss, se halla en el Chakra Anāhata. Cuanto más puro es el Chakra Anāhata, más profundos son los sentimientos de alegría, calidez y dicha, y la unidad con Dios se experimenta todavía más intensamente. Cuando el Vishnu Granthi en el corazón se abre, el deseo de asistir a otros seres vivos brota de manera espontánea. Con la ayuda del Chakra Anāhata somos capaces de comprender y solucionar inconvenientes con otras personas más de manera fácil. Cuanto más grande y profundo sea nuestro amor por Dios, más fuerte va a ser nuestro amor por la Naturaleza y sus manifestaciones.

El Chakra Anāhata es la puerta mediante la que podemos llegar al Chakra Sahasrāra, donde se revela el conocimiento de nuestro auténtico Ser. La conciencia divina fluye desde “la puerta al Supremo” (Brahmarandhra ) al Chakra Anāhata a través del Brahma Nādī. Con esto se cierra el círculo: La conciencia está repleta de amor, y el amor es alumbrado por la conciencia.

Por ende, en dependencia del grado de nuestra Gyāna (sabiduría) los sentimientos en el Chakra Anāhata pueden llevarnos a la confusión, o bien a la liberación. Frecuentemente empleamos todo nuestro poder para eludir defraudes mundanas, mas en su sitio nos hallamos todavía más de manera profunda arraigados en internet de Māyā. ¿Por qué razón es de esta manera? Pues no buscamos en el sitio conveniente para la ayuda. Sin la ayuda de Dios somos inútiles de superar los incontables obstáculos que hallamos en nuestras vidas. Orar es el mejor medio para tomar contacto con Dios y con nuestro Ser.

El Líder Nanak dijo:
“Aun si mil soles y lunas se levantaran, no podrían suprimir la obscuridad de la ignorancia en el corazón. Esto solo puede ser removido mediante la gracia del Líder.”
Y asimismo somos capaces de cruzar el océano del planeta sin ahogarnos cuando proseguimos a un Profesor efectuado.

El Profesor conoce el camino y sabe de qué forma eludir los riesgos de Māyā. Cuando continuemos en su navío vamos a llegar a la otra ribera a salvo. Conforme con las leyes naturales, el agua siempre y en todo momento fluye por una montaña y se amontona en el val. De igual modo la Gracia Divina y el Líder Kripā fluyen continuamente a aquellos corazones que tienen gran profundidad y tienen humildad y devoción a Dios.

El auténtico amor es eterno y se une por siempre. En el Chakra Anāhata hallamos el Amor Divino y la dicha infinita en la unión con nuestro auténtico Ser.

 

Otros artículos que te pueden interesar:

chakra lunar
¿Quién no ha soñado alguna vez con la "fuente de la eterna juventud" y ha deseado hallarla? Como en la mayor parte de las sagas y mitos, asimismo hay un núcleo de veras en esto. Para esta fuente de la juventud, la vitalidad y la salud se halla en el ...
Artículo completo
¿Cómo abrir los chakras?
Los chakras son un concepto antiguo del hinduismo y el budismo tántrico que describen el flujo de la energía del cuerpo. La palabra "chakra" proviene de la palabra sánscrita "rueda de luz" y se refiere al movimiento holístico natural de los chakras dentro de tu cuerpo físico y mente espiritual ...
Artículo completo
¿Cómo alinear los chakras?
Mantener la alineación de los chakras preserva la salud de tu cuerpo y te permite moverte por el mundo rebosante de energía. Si tus chakras están desalineados, observaras la falta de bienestar te darás cuenta de que es momento de comenzar a alinearlos. ¿Qué es la alineación de chakras? Piensa ...
Artículo completo
Chakra, yoga y reiki
Los chakras son centros de energía que habitan dentro de tu cuerpo o aura. Los siete chakras principales representan ciertos puntos en los que la energía fluye a través del cuerpo físico, órganos y sistemas. Pueden funcionar como portales para recibir energía o como transformadores de energía. Todo sobre los ...
Artículo completo
musica para chakras
La música es una de las muchas cosas que pueden unirnos como comunidad, pero ¿sabías que también puedes usar la música para ayudar a abrir y sanar tus chakras? Mucha de la música que escuchamos hoy tiene un sonido curativo, no solo esos ritmos binaurales o sonidos de la naturaleza ...
Artículo completo
¿Qué son los chakras?
En algún momento de tu vida habrás escuchado de alguna persona espiritual hablar de los chakras o sencillamente pudiste haberlo leído en alguna revista, oído en una clase de yoga o en alguna broma de tus amigos. Pero la pregunta es ¿sabes realmente qué son los chakras y qué impacto ...
Artículo completo
colores de los chakras
Los chakras son parte del mundo espiritual y será más fácil conectarse y comprender los diferentes tipos y sus colores, si crees en algo más elevado que tú, como el Universo, Dios o la Fuente. A continuación, hemos dividido cada chakra en fragmentos fáciles y digeribles para ayudarte a comenzar ...
Artículo completo

Compartir en tu red: